Se ha visto recientemente un bombardeo en redes sociales por parte de múltiples compañias de apuestas, que aunque no podemos afirmar que son ilegales, tienen un impacto significativo en la comunidad, siendo un tanto irresponsables por la misma falta de regulación; a simple vista son juegos y gambling, cuando la realidad es que abarca todo un dilema más grande y extenso, asociado a ludopatía y enfermedades sociales.
Europa se pone a la cabeza de esto, por eso siete autoridades regulatorias unifican criterios y mecanismos de cooperación para contener operadores no autorizados que amenazan la salud del ecosistema digital.
Las principales autoridades de regulación del juego online en Europa han dado un paso determinante para enfrentar una problemática que crece a ritmo acelerado, la expansión de operadores de iGaming no autorizados que actúan por fuera de los marcos legales.
Austria, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia, Portugal y España firmaron un acuerdo formal de colaboración que crea un frente común contra el juego ilegal en entornos digitales.
El pacto establece un sistema de intercambio de información más ágil y profundo entre los reguladores, con el objetivo de identificar de forma temprana a plataformas sin licencia, rastrear sus modalidades de operación y coordinar acciones para frenar su exposición en canales de alto impacto como redes sociales, plataformas de video o redes de afiliados.
La decisión surge en un momento crítico para la región. Con la velocidad a la que evolucionan las tecnologías de pago, las herramientas de anonimización y la publicidad digital, los operadores ilegales han logrado infiltrarse con facilidad en mercados regulados, exponiendo a los usuarios, especialmente a menores de edad y personas vulnerables a modelos de juego sin controles, sin garantías y sin protección alguna.

Los reguladores europeos involucrados en esta iniciativa resaltaron que la actividad no autorizada genera daños que van más allá de la competencia desleal. Por un lado, erosiona la confianza en las estructuras legales diseñadas para proteger a los consumidores; por el otro, impacta directamente en la salud pública, dificulta el control del lavado de dinero y amenaza la estabilidad de operadores que sí cumplen con la normativa vigente.

Además, las autoridades coinciden en que el incremento reciente de campañas publicitarias dirigidas específicamente a sus mercados por parte de operadores ilegales se ha convertido en un punto de alerta. El nuevo acuerdo busca, precisamente, establecer una respuesta colectiva capaz de bloquear estas campañas y reducir su alcance.
La alianza marca un precedente importante en un sector donde la colaboración internacional es indispensable. El juego online supera fronteras, y los reguladores entienden que las soluciones también deben hacerlo. Con este movimiento, Europa envía un mensaje claro: la protección del jugador y la integridad del ecosistema digital requieren coordinación, vigilancia y una estrategia común.
La reciente alianza entre autoridades de juego en Europa para combatir el iGaming ilegal envía un mensaje claro
La protección del ecosistema depende de la acción colectiva. En México y Latinoamérica convivimos con desafíos similares, operadores sin licencia, publicidad engañosa y ausencia de control sobre productos de juego que ponen en riesgo a jugadores recreativos y profesionales, pero aún no existe un frente unificado.
Esta coyuntura europea debe servir como un llamado para nuestra región. La industria del poker y las apuestas en línea en LATAM merece un entorno más sano, regulado y transparente. Es momento de que jugadores, operadores, medios especializados y organizadores trabajemos juntos para elevar los estándares, exigir mejores prácticas y evitar que el mercado informal siga creciendo sin freno.




